Wednesday, April 18, 2018

De la Arcadia mía I



De la Arcadia mía
(1 de 5)

Mi país tiene montañas de una belleza singular, y hay
en su historia las hazañas más estrambóticas y
extrañas que se pudiera imaginar.

Necesitaría en este instante tener la cítara que Dante
pulsó en elogio de Beatriz para cantar toda la gloria
que centella entre la historia de mi hermosísimo país.

Hay en sus bíblicos jardines más azahares y jazmines
que caracoles tiene el mar; cada mujer es un poema y
cada piedra es una gema y cada sitio es un altar.

Tiene en sus campos prisionera una infinita
primavera con los perfumes del Edén; y son sus noches
estrelladas y sus mañanas nacaradas como las pomas de Salen.

Ese país a quien adora es un gran búcaro de oro que
se ha caído del azar, y es el más rico y el más bueno
de los países que en su seno tiene la América del Sur.


Francisco Restrepo Gómez

Saturday, February 3, 2018

Canto de esperanza II



Canto de esperanza
(2 de 2)

Es un renacimiento. Es un gallardo
renacimiento de raigambre honda,
en el que no florece la sonrisa
que trazó Leonardo
en la boca gentil de Mona Lisa,
la divida “Gioconda”.

Pero otra risa de mujer espera
que entre la primavera
dentro de ti, y ansia
descubrirle la oculta lontananza
y mostrarle, cual la luz del nuevo día,
el luminoso albor de la esperanza.

¡Despierta, corazón! Que cada fibra
tiemble con honda turbación secreta,
toda vibrante de pasión, cual vibra
cada cuerda dormida, al roce leve
de una mano de nieve
en el arpa empolvada del poeta.


Francisco Restrepo Gómez

Sunday, November 19, 2017

Canto de esperanza I


Canto de esperanza
(1 de 2)

Despierta, ¡corazón! Ya la campana
anuncia el despuntar de un nuevo día:
iniciase la luz de la mañana
y difunde sus notas de alegría
el vibrante clarín de una Diana.

Platea el sol las azuladas lomas;
vuela a su cueva el agorero búho;
escóndese la fúnebre corneja
y, repitiendo un amoroso dúo,
se arrulla una pareja de palomas
entre las ramas de una encina vieja.

Tejiendo el tosco nido
y diciéndose amores,
cantan los ruiseñores
en la espesura del jardín florido,
todo lleno de pájaros cantores.

Así tú, corazón, abre a la vida
tus impalpables alas misteriosas,
cerrada está la herida
que supieron curar manos piadosas,
y por ellas no has muerto
y tu interior se llenará de rosa,
igual que los rosales de mi huerto.

Francisco Restrepo Gómez

Monday, October 9, 2017

Campo florido IV


Campo florido
4 de 4


La mañana ríe, la mañana tiene
de no sé qué cosas tan nobles y blancas,
y las campesinas alegres laboran,
y laboran la tierra con fe y esperanza.

Bulliciosamente, camino del bosque,
con los pies desnudos y al hombro las hachas,
tarareando coplas van los leñadores
en busca de leña para sus cabañas.

Aquí, bajo el golpe brutal del arado,
en surcos la tierra sumisa se rasga;
y lejos, muy lejos… la tierra sonríe
en una promesa feliz de abundancias.

La mañana tiene pudor de doncella,
amorosa y frágil ríe la mañana,
y el sol, sobre todas las cosas extiende,
su hermoso plumaje de oro y de plata.

Francisco Restrepo Gómez

Tuesday, September 19, 2017

Campo florido III







Campo florido
3 de 4


Por la carretera que baja al trapiche,
despaciosamente la carreta avanza
y los mansos bueyes a la tierra miran
con suave mirada de amor y esperanza.

Lejos y en confuso tropel de armonías
se escuchan los ritmos de la catarata
que por el peñasco se desprende como
si fuese un manojo de liras con alas.

Detrás del vallado que cerca el aprisco,
un perro ambulante, sin reposo ladra,
y en la corraliza, muy orondamente,
el gallo pasea, se sacude y canta.

En los saucedales, orillas del río,
las aves inician su agreste sonata,
y el aire va y viene del huerto a la sierra,
y va y viene… cargado de amor y fragancias.


Francisco Restrepo Gómez

Friday, August 25, 2017

Campo florido II



Campo florido
2 de 4


Por el acolchado verdor de los campos
el río se alarga, se alarga... se alarga,
y el sol tiñe el valle y el huerto y el río
con sus celestiales pinceles de plata.

En las malvarrosas, entre los helechos,
en las madreselvas y en todas las ramas,
artísticamente coloca el rocío
diademas, collares y broches de lágrimas.

Curioso y risueño, con todo el donaire
de ingenua pastora, por sobre la tapia
que bordea la vera del ancho camino
se columpia un grumo de azucenas blancas.

Detrás del cortijo, bajo los cerezos,
deliciosamente tendido en la grama,
un zagal robusto, con el pecho al aire,
chorros de dulzura le exprime su gaita.


Francisco Restrepo Gómez

Tuesday, July 18, 2017

Campo florido I



Campo florido
1 de 4


Perezosamente se aleja el rebaño
por la guijarrosa cuesta solitaria,
mientras la colina se envuelve en un manto
de seda… que extiende la blonda mañana.

Las brisas rumoran extrañan quejumbres,
hay suaves arrullos entre la hojarasca,
y el humo en la choza devana sus copos
por entre el alero mullido de pajas.

En el patio alegre, sembrado de rosas
y de margaritas y de pasionarias,
colorada y fresca como una amapola
prepara el ordeño la dulce muchacha.

Van por los caminos devotas comadres,
repican a misa las viejas campanas,
y con vibraciones de orquesta se escucha
el sonoro y grave mugir de las vacas.


Francisco Restrepo Gómez





Francisco Restrepo Gómez