Friday, May 19, 2017

Balbuceos VI



Balbuceos
6 de 6


A que las luchas y el empeño,
para que sirve tanto afán,
si todo pasa como un sueño
o como pasa un huracán.

A que soñar en lo risueño
de las boquitas de coral,
si entre las rosas del ensueño
duermen las víboras del mal.

Oh Señor mío Jesucristo;
es tiempo ya que desprovisto
de todo germen de bondad,
oh buen Pastor omnipotente,
vengas al mundo nuevamente
a redimir la humanidad.


Francisco Restrepo Gómez

Friday, April 7, 2017

Balbuceos V




Balbuceos
5 de 6


Ya no me queda nada… nada,
todo, hace tiempo, lo perdí,
desde mi novia idolatrada,
hasta el postrer maravedí.

Por eso mismo voy así…
decepcionado, en la jornada,
y llevo el alma atravesada
por un agudo bisturí.

Pero, ¡no estoy abandonado!
no soy aún tan desgraciado,
porque, cual santa devoción,
tengo en mi ruta de aspereza,
una querida: la tristeza,
y un buen amigo: el corazón.



Francisco Restrepo Gómez

Saturday, February 18, 2017

Balbuceos IV



Balbuceos
4 de 6


Tardes de júbilo pasadas
en las callejas del jardín,
con mis antiguos camaradas
Jesús, Andrés y Valentín.

Ya nunca más, tardes rosadas,
me bañará vuestro carmín,
porque a mis rutas desoladas
llegó la sombra del esplín.

Ya no florecen en mis lares,
los mañaneros azahares
de la alegría y el amor.
Hoy sólo brota en mi camino,
cual un milagro del Destino,
la madreselva del Dolor.


Francisco Restrepo Gómez

Tuesday, January 17, 2017

Balbuceos III

Balbuceos III
3 de 6


Qué triste y lóbrega la vida
sin el perfume del amor;
como se siente la partida
de la mujer que se adoró.

Tener el alma siempre herida,
vivir pendiente del dolor,
¡y si el cerebro dice “olvida”!
¡el corazón responde “no”!
Llora sin tregua pero a solas,
y reír mucho ante las olas
del común vulgaridad.
Tal es el secreto de vivir,
Porque y yo creo que sufrir
Es la mayor felicidad.



Francisco Restrepo Gómez

Monday, December 5, 2016

Balbuceos II



Balbuceos II
2 de 6


Novia campestre, novia pura
como los lirios en botón;
divina novia, miniatura
de inenarrable sugestión.

Novia que urgiste mi amargura,
con un elíxir de ilusión,
y en mi tediosa senda oscura
fuiste una blanca aparición.

Ya no me aguardas, oh lucero,
en un recodo del sendero,
cual me solías aguardar.
¡Huiste lejos ay! tan lejos
que ni siquiera tus reflejos
vienen mi noche a iluminar.


Francisco Restrepo Gómez

Tuesday, November 8, 2016

Balbuceos I



Balbuceos I
1 of 6

Viejas paredes de la casa
donde pasé mi mocedad,
ya no sois mías… ¡todo pasa
en la voluble humanidad!

Querida vieja Nicolasa,
sirvienta fiel de mi heredad,
ya te cubrió la oscura gasa
de la insondable eternidad.

Y tú mi buena madrecita,
tú que amparaste, pobrecita,
¡mi desjuiciada juventud!
Ya no me mimas ni me hablas…
dormida yaces en las tablas
del enigmático ataúd.

Francisco Restrepo Gómez

Monday, August 29, 2016

Bajo las ramas V



Bajo las ramas
5 de 5


En tanto, el roble centenario donde la amante pareja
fabricara su albergue, empujado por la fuerza del
hombre, se deslomaba, estrepitoso y trágico, con la
egregia majestad de un monarca vencido.

Cuando la hembra cantora sintió que el coloso caía,
como en busca de amparo exploró con angustiosas
miradas el frondaje vecino, porque quizá pensó que
el compañero llegara impaciente a salvarla y a salvar
a sus implumes hijuelos. En vano indagó tenaz a las
ramas temblosas, en vano observó el impasible
horizonte, en vano aguzó el oído por sorprender la
proximidad de un aleteo.

Entonces, ya perdida la postrera esperanza, lanzó un
himno desgarrador, y, lejos de huir como el ingrato,
con dulcedumbre de madre extendió el blancor de
sus plumas sobre sus débiles polluelos, y
resignadamente se dejó aplastar por la vigorosa
ramazón del árbol gigante que, impulsando por la
mano del hombre, se desplomó sobre la tierra,
solmene y pomposo, en una trágica apoteosis de
muerte...


Francisco Restrepo Gómez