Thursday, February 19, 2015

Para el amigo querido, Luis A. Calvo




Para el amigo querido
Luis A. Calvo


Soledad es el nombre de la avecilla
que vive en las montañas gimiendo sola,
incansable en su canto de alma sensible,
incansable en su queja como la ola.

Llora y solloza como el poeta
que proscrito del nido pasa los años,
obcecada de ensueños azul violeta
entona sus canciones de desengaños.

Tiene como el perfume de las coronas
que llevo las viudas al camposanto,
tiene como el alma de las aromas:
tiene todo lo noble su triste canto.

En las ramas frondosas más elevadas
o en las palmas amadas de los corozos,
despide con nostalgia de abandonadas
¡las tardes que se apagan como sollozos!


Franciso Restrepo Gómez

Monday, February 16, 2015

Soledad


Soledad

El Poeta creador del Universo
pulsó una cuerda de su lira hermosa,
y al instante brotó, como una rosa,
la perfumada floración de un verso.

Ese verso eres tú, y entre la prosa
ruda y vulgar de mi destino adverso,
aleteas, cual una mariposa
que compasivo me traje el cierzo.

Que me hiera los hombres, que me hieran
y que en la lid mis ilusiones mueran
acuchilladas por injusto Sino.

Nada me importa ya, nada me espanta
porque tu cabecita se levanta
como un signo de paz en mi camino.



Franciso Restrepo Gómez

Thursday, February 5, 2015

Último día




Último día
(Para Crepúsculos)

Van muriendo uno por uno los nostálgico placeres
que a su paso van dejando cargados de irrisor.
Hay tristezas infinitas en las almas de los seres
y esperanza de que el año que ya viene sea mejor.

Y parece que al ocaso no se hundieron tantas tardes.
Tantas tardes de tristezas, de desvelos o de amor
se oscurecen y avergüenzan de sus pérfidos alardes
que contaron tantas dichas y ocultaron el dolor.

Y entre tanto el sol ardiente con sus luces halagüeñas
cual del tiempo la carrera si quisiera detener,
sus cabellos de oro enreda en los montes y en las breñas,
mas... el tiempo lentamente, se los hace recoger...

Pobre sol: tú vas contando los minutos y las horas y los
años;
pero creo que en tus cuentas olvidáoste de mi...
yo no sé más, mis dolores y mis hondos desengaños
me los dejas porque acaso... ¿oscurecen tu cenit?

También creo que no viste mi pesar ni mis dolores
pues cuando ella me quería y yo la amaba con pasión
esperaba que te fueras. No quería en mis amores
ni un testigo que la viera tan hermosa con su amor...

Francisco Restrepo Gómez

Thursday, January 29, 2015

Novilunio



Novilunio

Vuelve la luna; su llanto
sobre la sombra deslíe;
la luna tiene el quebranto
de algún fatal desencanto,
y, sin embargo, sonríe...

Vuelve la luna; de argento
se tiñen bosques y colinas,
y cuchichea en el viento
el amoroso concierto
de las auras campesinas.

En el antiguo poblado
hay muchas almas que inquietas
sollozan por el pasado,
y arriba el cielo estrellado
es un jardín de violetas.



Francisco Restrepo Gómez

Thursday, January 22, 2015

María Inés



María Inés


María Inés, dulce niña:
Ligera, suave y armoniosa que hoy dejarás aquel
risueño valle y dejarás la fuente cantarina.

María Inés, dulce niña:
Blanca y lozana como el lirio como el agua del río
cristalina, como la brisa suave y cadenciosa.

Vas al templo este día porque el amor vino a tu
corazón. Ante el altar tu espíritu de hinojos se
elevará feliz hace el creador y escucharás como los
ángeles llenos de unción, harán vibrar las arpas
celestiales y cantarán con dulce voz.

Llevas para esta fiesta de tu vida la hermosura de tu
alma, engalanada de todas las virtudes.  Y a
semejanza de los tules que cubren tu cabeza, eres
diáfana y leve.

María Inés, dulce niña:
Que la vida te ofrezca la armonía que guarda y tus
ojos serenos con apacible calma, todo lo vean
siempre del color de las rosas.

Que el Señor te bendiga y te llene de gracias y que
todos los días, con el Príncipe Azul, seas feliz,
¡muy feliz!


Francisco Restrepo Gómez

Thursday, January 15, 2015

Amor muerto



Amor muerto

¡Ay Dios mío! yo tenía
un amor y en ese amor
creía mi alma, creía
con la fe del leñador.

Era un cariño, cariño
que anudaba en su embeleso
las suavidades de un beso
y la inocencia de un niño.

Yo lo arrullaba al vaivén
de mi sencilla canción,
pero lo arrullaba en
la cuna del corazón.

Ese amor fortalecía
mis pasos en el camino
y era para el alma mía
como un elixir divino.

¡Mas ay! qué acerbo dolor
ahora mi pecho siente:
sin saber cómo... ese amor
se murió de repente.


Francisco Restrepo Gómez

Wednesday, January 7, 2015

Ante el altar



Ante el altar

Bajo la insinuación de tus miradas
sobre la delincuencia de tu seno
evoqué muchas cosas olvidadas
y aprendí a ser bueno.

Ante la Eucaristía de tus manos
y la frondosidad de tus cabellos
huyeron mis dolores sobrehumanos
como alados camellos.

Con el pecado rojo de tus labios
y con el mandamiento de tus ojos
fenecieron, en parte mis agravios
y mis muertes, mis enojos.

Toda tú eres un crimen de belleza
y un altar de atracciones.
Tienes un incensario: mi cabeza
y unos álidos cirios: mis canciones.



Francisco Restrepo Gómez