Wednesday, April 16, 2014

MOI





MOI


El hiriente sarcasmo que me azota
es la risa en mis labios tremulentos,
que de un sólo placer viven sedientos
de siquiera una alegre, fresca gota.

Mientras oculta, inextinguible brota
la fuente de mis hondos sufrimientos
marcho con él feliz, y a sus acentos
junto ya enfermo mi cantar de ilota.

Y porque hay almas nobles, cariñosas,
que llorarían al mirar mi llanto,
o mi dolor sin máscara y sin velo.

Yo voy sangrando y esparciendo rosas,
y ante esas almas, como un templo santo,
consumo el sacrificio de mi duelo...



Francisco Restrepo Gómez


Wednesday, April 9, 2014

Por esos mundos



Por esos mundos


Corazón: de la vida en los caminos
los huestes del dolor te han asediado,
aunque tú solamente has derramado
versos y amor para los peregrinos.

Corazón, sobre viseras obligado
a padecer del mal del sentimiento;
óyeme, corazón, mi pensamiento
será siempre un esclavo en la jornada.

El cansancio de todo cuanto existe
te formó tan escéptico y tan triste
que ya nada alimenta mis ambiciones.

Todos los malhechores del sendero
cobardemente te han herido, pero
tú sabes perdonar... y los perdonas.



Francisco Restrepo Gómez

Wednesday, April 2, 2014

Compasión


Compasión

¡Qué lástima tengo,
de mi chiquitina,
tan débil, tan suave,
como el hilo de agua
de una fuentecilla!

Parece un pedazo
de nieve de cumbre
donde el sol posara
sus melancolías
de las tardes lentas
de la tierra mía.

A veces la cubro,
como con un velo,
de inmensas ternuras
que se hacen caricias,
y siempre termino
llorando de pena
¡como una chiquilla!...



Francisco Restrepo Gómez

Wednesday, March 26, 2014

Rincón nativo



Rincón nativo


Este rincón a donde siempre tarde
llega la luz, rincón interandino
que soporta la carga del destino
yo no sé qué destino tan cobarde;

este pobre rincón en donde duerme
el sueño de la tumba mis mayores,
como también donde tuvieron germen
muchos de mis recónditos dolores;

aquí, tras de mis éxodos extraños,
he vuelto con mis viejos desengaños
y mi amarguismo y mi filosofía.

Y aquí, y en todas partes, mi flaqueza
no ha podido tumbar la monarquía
tiránica y fatal de mi tristeza.



Francisco Restrepo Gómez

Wednesday, March 19, 2014

Ciencia oculta



Ciencia oculta

Ya tiempos, ya que con afán profundo,
está mi alma, mi pobre recluida,
aprendiendo la ciencia de la vida
en el claustro monótono del mundo.

De su carrera en los luctuosos años
ha tenido sapientes profesores:
todos o casi todos los dolores,
y muchos, pero muchos ¡desengaños!

Al fin y al cabo sonará la hora
en que venga la mustia segadora
a llevarse a mi dulce recluida:

y la pobre se irá con la tristeza
de no haber—a pesar de su firmeza—
aprendiendo la ciencia de la vida.



Francisco Restrepo Gómez

Wednesday, March 12, 2014

La copla eterna - Cantares inéditos 1 & 2



La copla eterna
(Cantares inéditos 1 &2)

Canta mis coplas, morena,
con esa tu voz de cielo
para que alegres mi duelo,
para que mates mi pena.

Contigo, dulzura mía,
mis sufrimiento se calma;
sin ti... se arranca el alma
de pura melancolía.

Hay en mi parroquia un Cristo
de ojos tan dulces y suaves
como sólo los he visto
en la cara de mi madre.

Ruiseñor que en la enramada
desgranas el corazón,
regálame una canción
para cantarle a mi amada.

Con tu blusita de olán
y enagua de zaraza,
vales más que una Princesa
llena de joyas y galas.

Nunca en la mar halló el buzo
coral cual tus labios rojos,
ni hay esmeraldas en Muzo
más preciosas que tus ojos.

Un albo manto bordabas
para la Virgen un día
y era más blanca In mano
que la labor que tejías.

Canta mis coplas chinita,
que al oírte me consuelo,
mis coplas saben a cielo
cantadas por tu boquita.


Francisco Restrepo Gómez

Wednesday, March 5, 2014

La esperada



La esperada


Hace años, muchos años,
que en pie sobre la playa de la vida,
espero a la gentil desconocida
que me habrá de traer goces extraños.

Ella obtendrá de mi pasión la venia
y los mismos versos en que abundo
porque será la única en el mundo,
capaz de combatir mi neurastenia.

Llegan barcos y barcos, y nervioso
la busco en el enjambre bullicioso,
y siempre queda mi esperanza trunca.

Tal vez en vano el corazón la espera,
pues acaso la incógnita viajera
¡no ha de llegar a mis dominios nunca!




Francisco Restrepo Gómez